miércoles, junio 14, 2006

Dietrich Bonhoeffer


A raiz de la asignatura "Introducción a la Teología", impartida por Eduardo Delás en CEEBIVA (Centro de Estudios e Investigaciones Bíblicas de Valencia), he conocido más "de cerca" a Dietrich Bonhoeffer.

Dietrich Bonhoeffer fue teológo y pastor de la Iglesia Confesante: la iglesia protestante que se desligó de la iglesia evangélica oficial (bajo los designios del nacismo), y luchó contra el régimen y por un cristianismo comprometido y real.

La iglesia confesante fue ilegalizada y pronto Bonhoeffer fue perseguido. Aunque tuvo la oportunidad de quedarse dando clases en un prestigioso seminario norteamericano, volvió a Alemania.
Su implicación en la Resistencia le valió el ser preso en un campo de concentración. Fué ejecutado en el 1945, una semana antes de que los aliados llegaran y liberaran dicho campo.

Fue un martir del siglo XX que, a pesar de su corta vida (murió con 39 años), dejó una huella en la teología y pensamiento cristiano que, desde el cristianismo evangélico no siempre se le ha reconocido. Aspectos que hoy están en pleno debate, como la implicación del cristiano en la sociedad, el compromiso social, hablar de Dios de forma clara para el mundo (sin religiosidad), vivir el cristianismo en su forma más amplia y sin limitarlo a pequeños apartados de nuestra vida... eran ya punta de lanza en el pensamiento preclaro de Bonhoeffer.

Hace un tiempo me compré el libro "Dietrich Bonhoeffer: Escritos Esenciales" (fragmentos de sus escritos). Editado por Sal Terrae, una editorial católica. Curiosamente, casi toda su obra está publicada por editoriales católicas. No porque su pensamiento se acerque al romanismo, para nada. Sus libros destilan "radicalidad evangélica" y profunda. Pensamiento protestante de principio a fin. Pero sí que es cierto que, a veces, los cristianos evangélicos no sabemos valorar a nuestros autores (algunos, como Bonhoeffer, tremendamente iluminados por el Señor). Nuestra literatura, cada vez más pobre, floja y superficial, parece que no da cabida a autores de la talla de Bonhoeffer. Es triste.

A raiz de las clases de Teología, rescaté este libro de mi biblioteca. La lectura de fragmentos de sus obras (Vida en comunidad, El precio del seguimiento, Ética,..) ha supuesto toda una sorpresa a mí.

El epitafio que aparece en una inscripción conmemorativa, dice de Dietrich: "Testigo de Jesucristo entre sus hermanos". Un pastor que vivió "entre" (no "sobre") sus hermanos y que confesó y vivió a Jesucristo hasta las últimas consecuencias.

2 comentarios:

Wilfred Faber dijo...

Felicitaciones por tu blog.
Atentamente, Wilfred Faber.

La alternativa de Bonhoeffer
Venga tu reino

Josué Cuxil dijo...

Saludos.
Vivo mi seguimiento a Jesús desde el marco cristiano católico y en lo personal tengo un cariño enorme por D. Bonhoeffer, asi como otros personajes: Karl Barth, P. Tillich, Bultman... y tantos personajes en el ala de la Iglesia de la Reforma nos han dejado legados interesantes. Estoy convencido que nuestro punto de encuentro es el proyecto del Reino de Dios y el corazón del evangelio, todo esto representa un reto porque estamos invitados a desaprender y transformar nuestros paradigmas cuyos fundamentos pueden correr el riesgo de enfrascarse radicalismos o fanatismos. Gracias por tu apreciación a este personaje y que sus obras aporten para nuestro sentir como humanos y cristianos en camino de transformación para nuestro mundo.